• Abierto
  • jmcuenca
    Participante
    6 diciembre, 2018 a las 11:40 #4748

    Compañeros aikidotas otro curso más, diferente, aunque a veces tengamos la sensación de que son lo mismo siempre hay algo que los hace diferentes, únicos. Nuestros maestros continuamente nos lo están diciendo, el aikido es una vía en continua evolución, aunque las técnicas se ejecuten con movimientos específicos y precisos, siempre tienen la particularidad del aikidota que la ejecuta, su personalidad, su condición física, no tiene porque se mejor o peor que la del compañero, tan solo es. Los que asistimos sólo el domingo, nos “perdimos” la gran revelación transmitida por el maestro Lucio de su maestro espiritual, ese mantra, que como bien nos dijo Alberto solo puede ser transmitido por el maestro, esperaremos para la próxima. Según la experiencia de algunos compañeros parece que les ayudó en la meditación a centrar la atención e intentar evitar que la mente, que lista es, nos lleve a su terreno.

    Personalmente, por la razón que fuese, este día me constó centrarme en la meditación, tal vez debería practicarla con más asiduidad.

    Que decir de los maestros: Alberto, Roberto y Pepe, se complementan maravillosamente, cada uno con su estilo pero todos con la misma finalidad, que realicemos las técnicas con suavidad, que fluya el ki, que no se pierda el musubi, que nos respetemos… pienso que lo hacemos. Creo que es una de las cosas que más se palpan en los cursos, compañer@s que solo coincidimos en estos eventos, parece como si estuviésemos practicando con ellos a diario. Es de agradecer la cordialidad, el respeto, la humildad… que se respiran y se sienten. Aikido es misogi y kototama como nos dicen los maestros, nos cuesta pero creo que poco a poco iremos erradicando ese ego que se apodera de nuestra mente, ya que el cuerpo tan solo es recipiente con el que deambulamos en el mundo terrenal y que pasará a formar parte del universo, como un todo, cuando faltemos. ¿Cuántos males y desgracias se erradicarían si no existiese es ego? Tal vez todos, difícil tarea pues cada persona es un pequeño mundo pero si la gran familia del Aikido consigue alejarlo, el mundo en el que vivimos será un lugar maravilloso, idílico, donde la paz y la fraternidad entre los pueblos reine. Una utopía a nivel global, seguramente, pero a nivel local se pueden hacer muchas cosas que hacen que este mundo sea mejor, ya nos lo decía el fundador Ueshiba “la mayor victoria que puede alcanzar un guerrero es vencerse a sí mismo. El propósito del Aikido es la paz, evitar la guerra, proteger al medio ambiente y estar al servicio de la sociedad”.

    Agradecer la presencia del maestro Lucio, escuchar sus sabias palabras, siempre llenas de contenido y esperar su pronta recuperación para volver a recibir sus enseñanzas. Como nos recordaba constantemente el maestro Lucio, el Aikido deber guiarnos para ser mejores personas, yo creo que es un buen guía. Nos vemos en el próximo. Gracias a todos.

    dfernandez
    Participante
    Entradas: 2
    11 diciembre, 2018 a las 04:37 #4749

    ¡Hola a todos y todas compañeros/as aikidokas! Otro curso más a nuestra espalda. Y no otro curso cualquiera, sino uno con sus particularidades dignas de reseñar. El segundo curso que no pudo ser guiado por las enseñanzas y amplio conocimiento de nuestro Maestro Lucio, al menos en lo que respecta a la parte técnica y física, pero al menos introducido por sus sabias palabras y consejos, siempre de gran utilidad, para acompañarnos en este camino hacia el autodesarrollo y evolución. Este año como gran primicia y, como dijo algún compañero iniciado en el camino espiritual, como gran “regalo” para nosotros los practicantes no iniciados, tuvimos la suerte de poder hacer uso de un mantra para centrar la meditación/relajación y alejar de la mente los pensamientos y las distracciones, un mantra transmitido directamente por nuestro maestro Lucio, reflexionado y sabiamente escogido por él para nosotros, previa autorización de su guía espiritual. Para utilizarlo no solo en la propia meditación sino en nuestro día a día, en nuestro entorno personal y en definitiva en este camino que llamamos vida. Para mí fue de gran ayuda para poder conseguir retener la mente y evitar que deambulara libremente a su antojo, e incluso puedo decir que por una vez, aunque por un breve espacio de tiempo, conseguí relajarme completamente y abstraerme de mis pensamientos. Incluso pude mantener una mejor postura, más firme y más cómoda. Habrá que recordar a diario y para todo lo que hagamos esas sabias palabras.
    En lo que respecta al entrenamiento en sí, como ya han dicho otros compañeros, encantado de poder entrenar y seguir las enseñanzas y directrices de los maestros Alberto, Roberto y Pepe, cada uno con su estilo personal (no olvidemos que al fin y al cabo esto es un arte y como tal requiere una
    interpretación y manifestación personal de lo que representa para cada uno de nosotros) pero todos siguiendo la línea que nuestra escuela representa y que nuestro Maestro nos ha inculcado, el camino del Misogi y del Kototama, del Musubi, de la unificación. La esencia transmitida por los tres maestros se basó principalmente en la unión, en la fluidez, en el control del centro y en la proyección del ki, sin brusquedades, sin violencia, sin conflicto, sin oposición. Ha sido un placer haber podido ser testigo y partícipe de tanto conocimiento y aplicación práctica. Enhorabuena a los tres!
    Y que puedo decir de mis compañeros, siempre es un placer entrenar con ellos, tanto con los que veo a menudo como con los que solo coincido en los cursos y en ciertos eventos aislados, incluso con los que no conocí hasta ese fin de semana, lo dicho, un placer haber coincido en el dojo.
    Y sin nada más que añadir, gracias a todos y espero una pronta recuperación del Maestro Lucio, que se le echa de menos en el dojo.

    ¡¡¡Felices Fiestas a todos!!!

    David Fernández

    Alex
    Participante
    Entradas: 8
    11 diciembre, 2018 a las 14:22 #4750

    Buenos días a todos,

    He tenido días muy liado y la verdad es que he ido dejando esta reflexión que quiero compartir con vosotros día a día.
    Pues sí, un curso distinto, no solo en la parte práctica, sino también en la parte “espiritual” de nuestra meditación/relajación. Gracias al regalo que nuestro maestro Lucio nos hizo el sábado, dado a través de su maestro espiritual, en forma de mantra, con una frase que a mi modo de ver resume muy bien los últimos acontecimientos de nuestra escuela.
    No estoy, creo, preparado para ver la repercusión de este regalo, pero se de la importancia del mismo por medio de las palabras de mi maestro Alberto, y se que es algo muy excepcional que se de a un no-iniciado como soy yo. Y me quedo con las palabras que dijo Alberto en su extensa e interesantísima charla del domingo “Algo habrán visto en nuestro grupo de Aikido para hacernos semejante regalo”. Por lo que una vez más, agradezco muchísimo este “presente” que se nos ha otorgado, pues al menos en mi caso, me guió perfectamente en la relajación de ambos días.
    En cuanto a la practica, una vez más vimos los distintos estilos de aikido que tenemos en nuestra escuela, sin salirnos de la línea maestra marcada por nuestro maestro Lucio. Enriquece nuestra vía, añade detalles nuevos que vemos en otros maestros con los que no estamos habituados a practicar.
    El aikido siempre hemos dicho, o siempre digo, que es una via espiritual, un camino de aprendizaje donde tenemos que ir añadiendo a nuestra esfera nuevos detalles. Estos cursos nos valen para ello. Añadimos detallitos, formas nuevas que nos enriquecen.

    Esta semana pasada he asistido al curso de Endo Sensei (uno de los últimos alumnos directos de O’Sensei) en Granada. Un aikido distinto, otros compañeros con los que practicar, cada uno con su técnica, con su aikido. Todo suma, todo enriquece, todo añade. La línea de nuestra escuela sigue mucho la línea de Endo Sensei, mucho musubi, nada de brusquedades (de hecho Endo siempre dice que las técnicas nunca a la fuerza, no lo ve como Aikido) y siempre, siempre insistiendo en que hagamos el Aikido nuestro, es decir, que no intentemos copiar lo que veamos. Es lo que debemos hacer cuando varios maestros nos enseñan su forma de hacer las técnicas. No debemos copiarlos, sino enriquecer nuestro aikido con detalles que extraigamos de su estilo.

    En fin, que como siempre, muy interesante el curso nuestro. A seguir enriqueciendo nuestro camino.

    Y al maestro Lucio, desearle una pronta recuperación. De corazón.

    “Para practicar plenamente el arte del aikido, debes calmar el espíritu y regresar al origen. Limpiar el cuerpo y el espíritu removiendo malicia, egoísmo y deseo. Sé siempre agradecido por los dones recibidos del Universo, tu familia, la Madre Naturaleza y tus semejantes los Seres Humanos”

    Un abrazo.

    Diego López BlancoEntradas:
    13 diciembre, 2018 a las 00:37 #4751

    Muchas gracias a los compañeros que habeis aportado vuestra opinión acerca del pasado curso de invierno. Creo que es nuestro deber el compartir experiencias y dar a conocer a compañeros y no asistentes nuestra visión acerca del mismo.

    No quiero redundar demasiado en lo que ya habeis aportado, que considero que es muy acertado.

    Desde mi vivencia personal, he de decir que el fin de semana se me pasó volando. Pese al cansancio producido, sinceramente, me quedé con ganas de más. Cómo no voy a quere seguir trabajando con esa suavidad, cómo no voy a querer seguir escuchando las palabras del maestro Lucio, sus consejos y guía, las palabras, anécdotas y experiencia de nuestros maestros Roberto, Alberto y Pepe… Por supuesto, que desde el egoismo y el amor al Aikido, quiero más…

    Ese más, quizás es el trabajo más importante en el que me debo aplicar. Ese más es el toko iku. Ese más es aceptar cada una de las correcciones que me da la vida, mis mayores, mis jefes, mis semejantes, mis maestros. Ese más es aceptar con humildad y reaccionar sin violencia, con amor, con unión de corazón a corazón como un solo centro… Largo trabajo por delante.

    Muy emocionante la presencia y los discursos del maestro Lucio y todo lo que compartió con nosotros en las horas que estuvo presente.

    Gracias a todos los compañeros y maestros por haberme brindado una vez más el regalo de vuestra presencia y las innumerables lecciones de Aikido recibidas.

    ¡¡¡ OS QUIERO !!!

    Un cordial saludo y felices fiestas.

    Diego López Blanco

Responder a Curso de invierno 2018

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